Módulo 1: Fundamentos · Lección 2 de 5 · 15 min

La voz al frente: limpieza, EQ y compresión

En el rap la voz es la protagonista. Esta es una cadena de procesamiento que funciona en la mayoría de casos:

  1. Limpieza: corta respiraciones exageradas, clics y ruidos entre frases. Usa fundidos cortos para evitar chasquidos.
  2. Filtro paso alto: entre 80 y 120 Hz para quitar retumbes que compiten con el bombo y el bajo.
  3. EQ correctiva: busca frecuencias molestas (cajas en 250–500 Hz, nasalidad en 800 Hz–1,5 kHz) y atenúalas con curvas estrechas y suaves.
  4. Compresión: una relación de 3:1 o 4:1, ataque medio y liberación rápida para controlar la dinámica. Busca 3 a 6 dB de reducción en las partes fuertes. Algunos ingenieros usan dos compresores en serie que trabajan poco cada uno.
  5. De-esser: controla las «s» y «z» agresivas entre 5 y 8 kHz.
  6. EQ de color: un realce suave arriba de 8–10 kHz da aire; un toque en 2–4 kHz da presencia e inteligibilidad.

Dobles y ad-libs

Los dobles van más bajos que la principal (6–10 dB) y suelen abrirse a los lados. Los ad-libs pueden llevar más efecto y paneo para no tapar la letra.

Efectos

Reverb corta y delay sincronizado al tempo, enviados por buses auxiliares, nunca insertados directo en la voz. Menos es más: la letra debe entenderse.