La voz al frente: limpieza, EQ y compresión
En el rap la voz es la protagonista. Esta es una cadena de procesamiento que funciona en la mayoría de casos:
- Limpieza: corta respiraciones exageradas, clics y ruidos entre frases. Usa fundidos cortos para evitar chasquidos.
- Filtro paso alto: entre 80 y 120 Hz para quitar retumbes que compiten con el bombo y el bajo.
- EQ correctiva: busca frecuencias molestas (cajas en 250–500 Hz, nasalidad en 800 Hz–1,5 kHz) y atenúalas con curvas estrechas y suaves.
- Compresión: una relación de 3:1 o 4:1, ataque medio y liberación rápida para controlar la dinámica. Busca 3 a 6 dB de reducción en las partes fuertes. Algunos ingenieros usan dos compresores en serie que trabajan poco cada uno.
- De-esser: controla las «s» y «z» agresivas entre 5 y 8 kHz.
- EQ de color: un realce suave arriba de 8–10 kHz da aire; un toque en 2–4 kHz da presencia e inteligibilidad.
Dobles y ad-libs
Los dobles van más bajos que la principal (6–10 dB) y suelen abrirse a los lados. Los ad-libs pueden llevar más efecto y paneo para no tapar la letra.
Efectos
Reverb corta y delay sincronizado al tempo, enviados por buses auxiliares, nunca insertados directo en la voz. Menos es más: la letra debe entenderse.
