Obra y fonograma: qué se registra exactamente
Cada canción tiene dos capas que se protegen por separado:
- La obra musical: la letra y la música. Pertenece a sus autores y compositores (tú y, normalmente, el productor del beat como coautor de la música).
- El fonograma: la grabación concreta. Genera derechos para quien la produjo (quien pagó y organizó la grabación) y para los intérpretes.
El derecho de autor nace con la creación: no necesitas registrar para ser autor. El registro sirve como prueba pública de autoría y de fecha, muy útil si alguien copia tu canción, si negocias con un sello o si hay una disputa en plataformas.
¿Qué conviene registrar?
- Cada canción terminada que vayas a publicar (la obra).
- Las grabaciones de las que eres productor fonográfico, especialmente si piensas licenciarlas.
